El navegante
Cristóbal Colón llegó a la isla de Cuba el 27 de octubre de
1492. Tal fue su admiración por la belleza del paisaje que no
dudó en exclamar: "Esta es la tierra más hermosa que ojos
humanos vieron".
Fue Diego Velásquez quien conquistó el territorio, iniciando un
proceso de asentamiento y fundación de las primeras villas
cubanas, a saber: Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa
(1512), San Salvador de Bayamo (1513), La Santísima Trinidad
(1514), Sancti Spíritus (1514), Santiago de Cuba (1515), San
Cristóbal de La Habana (1514) y Santa María del Puerto del
Príncipe (1515).
Los conquistadores españoles esclavizaron los aborígenes y
extinguieron su población en pocos años. Ante la necesidad de
mano de obra suplente, fueron traídos por la fuerza miles de
negros africanos para trabajar como esclavos en los campos de
caña de azúcar, que ya vislumbraba como el primer renglón de la
economía cubana.
La nación cubana surge de la mezcla entre los aborígenes, los
españoles, los africanos y chinos. Ya a mediados del siglo XIX
el cubano o criollo. Desde sus primicias, la historia de Cuba no
fue más que la lucha entre los hombres que vivían en la colonia
y la metrópoli.
Con el advenimiento del siglo XVII empezó la decadencia
española. Francia, Inglaterra y Holanda le disputaban a España
sus conquistas de ultramar y las aguas y costas cubanas se
llenaron de corsarios y piratas que hicieron florecer el
comercio de contrabando, hecho que repercutió sobre la
incipiente economía cubana al incrementar el ganado, la
producción de azúcar, café y tabaco, tres renglones
fundamentales que perduran hasta el presente. Además, la
piratería aportó una historia rica en leyendas.
A mediados del siglo XVIII, un hecho inesperado sacudió
fuertemente el panorama económico, político y social de Cuba: la
ocupación de La Habana por los ingleses en 1762. Durante once
meses entraron en el puerto habanero más de mil barcos que
establecieron un amplio comercio con las Trece Colonias
norteamericanas, a la vez que los ingleses introdujeron más de
diez mil esclavos para impulsar el desarrollo de la industria
azucarera.
Recuperada La Habana en 1763 a cambio de la Península de La
Florida (descubierta y conquistada por España en el siglo XVI),
España introdujo en Cuba numerosas transformaciones en todos los
órdenes.
A medida que
el criollo se ligaba fuertemente a Cuba, su tierra de origen,
fue perdiendo cada vez más su contacto con España y no estuvo
dispuesto a ocupar un lugar secundario frente a comerciantes y
gobernantes